Es
habitual que quien sufre por vez primera un accidente de circulación desconozca
cómo ha de actuar y qué pasos seguir para evitar problemas en la posterior
reclamación de los daños y perjuicios sufridos. Las siguientes líneas no
pretender ser sino una sencilla guía de actuación en tales situaciones:

1°.-
Cumplimentar y firmar la correspondiente declaración amistosa de accidente (en adelante DAA) en el modelo normalizado facilitado por las aseguradoras, como el que aparece en la imagen.

Dicha
DAA, que han de firmar los dos conductores implicados, habrá de contener los
datos esenciales de los vehículos (matrícula, aseguradora, conductor, daños
sufridos, etc) así como del siniestro (lugar y fecha de ocurrencia y
descripción del mismo), señalando aquellas casillas de la columna central que
mejor describan el accidente.

En
caso de viajar en los vehículos ocupantes que hayan resultado lesionados,
resulta conveniente hacerlo constar en la DAA, a fin de que posteriormente no
se ponga en duda su presencia.

La
DAA se compone de dos hojas autocalcables, una para cada uno de los conductores
firmantes, de forma que sólo será necesario cumplimentar una declaración.

2°.-
En caso de desacuerdo entre los conductores, llamar a la policía para que
levante atestado del accidente o, en su defecto, tomar los datos de los
posibles testigos presenciales del mismo a fin de poder localizarlos en caso de
un eventual juicio y, de ser posible, toma fotografías que permitan acreditar la forma de ocurrencia del accidente (posición de los vehículos tras el siniestro, daños sufridos, señalización, configuración de la vía, etc).

3º.-
Ante la existencia de lesiones, aunque sean leves, acudir lo antes posible a un
centro médico de urgencias para recibir una primera asistencia facultativa y dejar
constancia inmediatamente del resultado lesivo del siniestro.

El
facultativo emitirá el correspondiente informe para la autoridad judicial, lo
que dará lugar a la apertura de diligencias penales en las que presentar
posteriormente nuestra denuncia.

4°.-
Dar parte a su aseguradora en el plazo de siete días, tal como viene obligado
el asegurado por lo dispuesto en el art. 16 de la Ley de Contrato de Seguro.

La
ley de contrato de seguro no exige ninguna formalidad especial para tal
comunicación, siendo la más habitual la de remitir a la aseguradora la DAA.

5°.- Recomendamos acudir cuanto antes a un abogado especialista en responsabilidad civil y seguro
que tome las riendas de la reclamación a fin de obtener la indemnización más justa
posible. En este punto hemos de adelantar que el asegurado es libre de elegir
al abogado que designe, corriendo su coste a cargo de la aseguradora, lo que
desarrollaremos en un posterior artículo.

Aunque
los plazos para reclamar son amplios (seis meses para la prescripción de la
acción penal y un año para la acción civil), resulta conveniente estar
asesorado desde el principio a fin de no dar paso en falso alguno y de ir orientando
la prueba hacia la reclamación a interponer.

Siguiendo
estos sencillos consejos, podemos asegurar que abogado contará con todos los
medios necesarios para reclamar adecuadamente en su nombre.